Cómo cuidar de un tatuaje recién hecho

Cómo cuidar de un tatuaje recién hecho: consejos y pasos

Acabas de hacerte por fin, el tatuaje que tanto deseabas, has invertido ilusión, ahorros y soportado un poquito de sufrimiento, lo ves y luce espectacular, pero ¿y ahora qué? ¿lucirá así siempre? ¿puedo tomar el sol? ¿puedo bañarme en el mar? Estas son solo, algunas de las muchas preguntas que la gente se hace una vez ha pasado por las máquinas de su tatuador favorito y, déjanos decirte, que es totalmente normal que te surjan dudas de como debes cuidar tu nueva obra de arte, por eso en este articulo te vamos a explicar con todo detalle cómo cuidar tu tatuaje recién hecho, para que luzca espectacular una vez haya terminado el proceso de curación.

La importancia de un correcto cuidado del tatuaje

Antes de explicarte como se debe cuidar un tatuaje correctamente, es importante que sepas la importancia de este proceso, algo, que todos los tatuadores tenemos el deber de transmitir a nuestros clientes con especial hincapié. Al no poner atención a este proceso o ignorar cualquiera de sus pasos, puede arruinar por completo hasta el más sublime de los tatuajes, causando una gran decepción no solo a su portador si no también al propio tatuador, además de sufrir, los inconvenientes derivados propios de su arreglo, tiempo, dinero etc.

Por eso en todos nuestros Cursos de tatuaje profesionales hacemos especial hincapié a todos nuestros alumnos de la gran importancia que tiene el cuidado posterior a la realización de cualquier tatuaje. 

Problemas derivados de un tatuaje mal cuidado  

Correcto cuidado del tatuaje

Casi todos los problemas derivados de un mal cuidado de un tatuaje, vienen de la mano de las odiadas infecciones, estás son las principales causas de un alto numero de complicaciones que dependiendo del grado de gravedad suelen derivar a la perdida parcial o total de un tatuaje, sin importar su tamaño. Algunos de estos problemas son:

. Destrucción del pigmento subcutáneo.

. Fiebre, picores incluso nauseas.

. Perdida total o parcial de tono de pigmento.

. Perdida parcial o total de sombreados.

. Líneas fantasma.

. Calvas en áreas de relleno total o parcial.

. Velados indeseados .

Como es lógico, casi todos estos problemas son reversibles, pero resultan un engorro para darles solución, como largas esperas, incomodidades físicas, nuevas visitas al tatuador y, en muchas ocasiones al médico. Pero, ¿por qué pasar por estos incomodos problemas, cuando podemos evitarlo? ¡A continuación te damos todas las claves!

Cuidados de un tatuaje recién hecho paso a paso

Antes de nada, cerciórate de que acudes a realizarte tu tatuaje en un centro cualificado, con artistas profesionales, que te den la seguridad de hacerte un trabajo bien hecho. Si todo esta correcto, el tatuador te aplicará una gruesa capa de vaselina o de crema con propiedades antisépticas e hidratantes y, procederá a cubrir tu tatuaje con un film de plástico o con un apósito adecuado. El objetivo es el de aislar la zona lo mejor posible y evitar que hongos o bacterias puedan adherirse a la reciente herida que supone la realización de tu tatuaje.

Paso 1: Lavado

Cuando llegues a casa, retira el plástico o apósito y procede a lavar tu tatuaje con abundante agua y jabón neutro que puedes encontrar en cualquier farmacia o grandes superficies, recuerda, que el proceso de lavado debe realizarse únicamente usando la mano y, de ningún modo usar esponjas o otros elementos que puedan irritar la zona, evitando así raspones y demás complicaciones inecesarias.

Paso 2: Crema cicatrizante Benpathol

Una vez tu tatuaje esté bien lavado, procede a secarlo a ser posible con papel absorbente, y siempre presionando el tatuaje, dejando que absorba el exceso de humedad en la piel. Evita en la medida de lo posible deslizarlo, no te preocupes si ves que el tatuaje expulsa tinta, ya que es totalmente normal que la epidermis expulse el exceso de tinta. 

Cuidados de un tatuaje Bepanthol

Y ahora deberás aplicar la crema cicatrizante recomendada por tu tatuador. Estas cremas, ayudan a la correcta cicatrización de la herida infligida sin apenas dañar la pieza gracias a sus componentes derivados del Benpathol. Algunas de estás cremas que se usan a nivel profesional son: Balm Tattoo, Vegan Tattoo, Bephantol etc. También se puede usar vaselina u otras cremas a base de aloe, pero siempre es recomendable ese plus cicatrizante. 

PASO 3 (Cubrir el tatuaje)

Con tu tatuaje bien lavado y la crema correctamente aplicada, es el momento de cubrirlo con un nuevo apósito o film de plástico. Cúbrelo lo mejor posible, no te preocupes si ves que esta demasiado cubierto, cuanto más mejor, por ejemplo (si es un brazo, envuélvelo por completo) el objetivo es aislarlo por completo. 

¿Durante cuántos días debo repetir estos pasos?

Estos tres pasos deberás repetirlos unas tres veces al día mínimo (si son 4 mejor).

Durante 4 días seguidos, una vez hayan pasado estos cuatro días deberás realizar un nuevo proceso, pero esta vez más sencillo, durante otros 11 días más hasta completar un ciclo de 15 días desde que te hiciste tu tatuaje. 

Pasados 4 días deberás dejar de cubrir el tatuaje con el apósito o film de plástico, y ya no hará falta usar la crema cicatrizante. Solo deberás lavar tu tatuaje con jabón neutro unas dos veces al día y, aplicar eso sí, vaselina o crema a base de aloe (aloetattoo funciona muy bien) pero siempre con el tatuaje al descubierto.

¿Qué debo evitar durante los quince días que dura el proceso de cuidado?

Durante el tiempo que dura el proceso de cuidado de tu tatuaje, es recomendable evitar todo lo que pueda dañar el proceso como:

. Exponer el área tatuada a rayos ultravioletas (tomar el sol, rayos uva etc).

. Evitar bañarse en piscinas o en el agua del mar sin proteger el área tatuada.

. Rozaduras o golpes.

. Sudoración extrema, si no puedes lavar el área tatuada inmediatamente.

. Depende de la zona tatuada, usar prendas de ropa a ser posible de algodón holgadas.

Si sigues todos estos pasos con responsabilidad y constancia, pasados estos quince días lucirás un tatuaje perfectamente cuidado, sin apenas cambios desde que te lo realizaste. 

Recuerda que un tatuaje supone una inversión importante de tiempo, dinero e ilusión no solo para ti, si no también para el artista que te lo ha realizado.